Tres chicas sentadas en las máquinas de hacer ejercicio para mayores, bebiendo de un par de litronas y esnifando lo que yo diría que eran rayas de cocaína. Ninguna tendría más de 18 años. A Thor no le han gustado; las ha mirado con desconfianza y se ha alejado de ellas todo lo que ha podido sin perder la ruta de paseo acostumbrada.

Una gitana cortando trozos de romero del pequeño romeral que hay a un lado del parque. Llevaba ya una cantidad respetable de ramas en la bolsa. Cuando me ha visto pasar con Thor, ha intentado venderme una a cambio de la buenaventura.

Dos ancianos cotorreando y bloqueando la puerta de acceso del parque. A uno le he oído decir al otro que tenía que irse, que su mujer lo estaba esperando para subir al tanatorio por la muerte de un vecino. El otro le ha contestado Pues nada, ya nos veremos, y que lo de tu vecino no sea nada grave.